lunes, 14 de abril de 2008

Back to the future

Te sorprende mi sonrisa cuando te emocionas al abrir la trilogía de películas recién adquirida, me das tu explicación y mi comentario se reduce a decirte que la primera película es la que más me gusta (no sé si la única).

¿Es la película o lo que me recuerda?, esa sensación que me remite indudablemente a cuando se estrenó: enero de 1986.

Cuando cumplí quince años y ante los eventos inesperados que indicaban que no tendría fiesta de cumpleaños, decidí organizar una salida al cine con mi mejor amiga desde la secundaria y ahora en la preparatoria: Leonor y su entonces novio, ahora exmarido; el problema a resolver era mi acompañante, pues algunos días antes yo había terminado con mi novio en turno, así que le pedí a mi amigo de toda la vida (bueno, quince años me parecían toda una vida) que me llevara; cuando él preguntó por Adrián, tuve que platicarle toda la triste historia y nuestro rompimiento.

Finalmente entre amigos siempre surgen ideas brillantes, y a Pepe (ocho años mayor que yo) se le ocurrió que podíamos intentar algo al respecto, así había dos escenarios:
Llamaba a Adrián para invitarlo...
1. Aceptaba y Pepe sólo iba como quinto en discordia, manejaba y era nuestro chofer por un día.
2. Se negaba y Pepe sería mi pareja.

Ocurrió el escenario 1, por supuesto, los nervios, la llegada, el regalo (un disco por cierto terriblemente cursi) y el viaje. El cine, la oscuridad, el pretexto, su brazo sobre mis hombros, mi risa y la mirada divertida de Pepe ante todo lo que ocurría... en fin, la película me pareció maravillosa, aunque mi cabeza daba vueltas, porque aunque Adrián no era mi primer novio, sí era mi primer amor.

La noche fue redonda y genial, cenamos, conversamos divertidos, dejamos a Leonor y a José Luis en sus respectivas casas; llegamos a mi casa (por cierto Pepe era mi vecino de enfrente) y sí, culminó como debía, con un beso.

Después de eso regresó la realidad, Adrián fue padre no sé si ese mismo año o al siguiente y le perdí la pista un largo tiempo, finalmente nos reencontramos años después y lo intentamos, pero está de más decir que no funcionó.

¿La película?, me gusta la primera de la zaga, pero nunca sabré si me gusta por lo que es o por lo que representa para mí. Lo sé, tú creciste con esas películas, mientras yo transitaba por otras etapas, hoy en aquel momento sonaba imposible...

2 comentarios:

Pau Llanes dijo...

Hola, soy Pau Llanes... (martes, abril 15, 2008)

AVISO: ALGUIEN HA SUPLANTADO LA IDENTIDAD DE PAU LLANES Y VA HACIENDO COMENTARIOS DESPECTIVOS EN MI NOMBRE EN BLOGS CONOCIDOS Y DESCONOCIDOS...

Como saben los que asiduamente vienen a “Arterapia Sentimental” ése no es mi estilo ni modo de expresarme… Los que entráis indignados sabed que yo lo estoy igual o más que vosotros… y espero que con ayuda de todos podamos librarnos de esa plaga lo más pronto posible. Os agradecería consejos al respecto. La prueba más evidente de esta suplantación la tenéis en el logo de Blogspot que aparece a la izquierda de los comentarios auténticos, ya que yo siempre los hago desde mi cuenta. En el caso del/a impostor/a su logo es un peón de ajedrez, es decir anónimo… Lo que hace es direccionar a la URL de este blog… Por favor, os ruego borréis esos comentarios que no me pertenecen. Gracias por vuestra comprensión y disculpad estas molestias indeseables… Sed bienvenidos siempre a la lectura de “Arterapia Sentimental”… Un abrazo: Pau Llanes, su servidor...

Pau Llanes dijo...

Se puede regresar al futuro... lo que no se puede es por un atajo (qué bien poder recordar, ¿no?)... saludos... pau