viernes, 22 de febrero de 2019

Roma...

Nunca he sido fanática del cine mexicano, o sí, pero de cierto cine mexicano que se remonta a mi niñez; no soy experta en la materia, simplemente soy una espectadora, hay películas que me gustan y otras que no, de arte o comerciales, mi gusto se rige simplemente por aquello que me permite pasar un buen rato.

Roma me gustó, así, sin más. Tardé en verla mucho, porque había tantas opiniones a favor y en contra que no quería que me echaran a perder las dos horas y cuarto de descubrimiento.

Sin duda, la película tiene momentos, lugares y sonidos entrañables para quienes crecimos en aquella época; para mí resultó inevitable recordar y proyectar escenas propias alrededor de los pregones y las calles.

La actuación de Yalitza me parece buena y he pensado mucho respecto a la sarta de tonterías alrededor. Cuando se atreven a afirmar que "actuó de ella misma", se les olvida que tiene una licenciatura en educación, es una mujer preparada, aunque no lo sea en actuación (ya en serio, ¿alguien sabe la proporción de actores de carrera que hay frente a los que empiezan en la profesión si haber estudiado que logran una película exitosa?), ya tendrá tiempo de estudiar actuación o no, de regresar a su grupo de clases o no.

El último tema de revuelo es la portada de Hola, hay quien dice que ya se le subió y por eso sus fotos son como son, ¿saben que hay decisiones editoriales que no se consultan con nadie que no sea la dirección editorial que tiene una línea clara? Las portadas son este tipo de decisiones.

Los Óscares son premios del cine, vinculados al cine comercial de Hollywood, más allá de encontrar sesudas razones por las cuales la nominaron, lo cierto es que captaron la atención de un público que estará pendiente de los resultados.

No sé cuántas estatuillas ganará la película, creo que probablemente algunas; me parece difícil que Yalitza logre ganar, pero tal vez, sólo tal vez... deberíamos aplaudir a quienes captaron la atención mundial del cine y esperar para saber qué pasa.

domingo, 31 de diciembre de 2017

a punto de empezar...

durante años escribí algo en este blog el último día del año, una especie de despedida al año que terminaba y bienvenida al que se iba; hasta 2015 en donde técnicamente toqué fondo.

2016 fue para mí un año de vacíos terribles, así que no hubo palabras para describir los sentimientos.

2017, a pesar de no ser espectacular, fue un buen año, de búsquedas, descubrimientos y cambios. de toma de decisiones, de hallazgos y eso es motivo para escribir, para agradecer, para festejar...

¿mis  propósitos para 2018?


estabilidad económica
más ahorro, menos desperdicio
atención a las finanzas


bienestar personal
cuidar alimentación y tratamiento
algunas clases: tai chi, dibujo, baile, cocina...


equilibrio emocional
más literatura, teatro y cine
más charlas de café y vino con los amigos
alimentar el amor y la pasión con él


avivar la felicidad
más paseos con Circe y Lovec
reuniones con los sobrinos
observar, fotografiar, colorear

no hay medidas ni plazos, no hay frustración ni metas excesivas, se trata de ser yo, de seguir construyéndome y disfrutándome. ¿ustedes ya eligieron cómo quieren  que sea su 2018?

miércoles, 9 de marzo de 2016

ser mujer desde mí

ya que pasó el 8 de marzo, frente a los que están a favor de felicitar por el día de la mujer, frente a los que están en contra porque ese día "no se felicita a las mujeres"... sólo puedo decir que no me considero "guerrera", "luchadora" o "luchona".

yo no estoy en guerra con la vida, ni con el mundo, ni con los hombres, ni con las mujeres; esto no es una guerra, o no debería serlo.

ya sé, ya sé que hay mucha desigualdad en el mundo, que muchas mujeres han llevado la peor parte la mayoría de las veces... lo sé.

estoy a favor de terminar con la violencia de género, no la niego, existe, es real, y considero que nos falta mucho, mucho camino para terminar con ella.

pero no puedo inclinar la balanza hacia algún lado, cualquier acción que denigre a hombres o a mujeres me parece deleznable.

personalmente nunca me cansaré de recibir atenciones de un hombre ni de tenerle atenciones a un hombre; no me ofende si me abre la puerta, ni me ofende servirle un café, a veces también puedo yo abrirle la puerta y él servirme un café, seguro es que yo puedo abrirme la puerta y él puede servirse un café, no se trata de estar peleada con un gesto amable; me gustan las flores, los chocolates, los detalles... algo extraño lo sé, dado mi carácter independiente y rebelde de alguna forma.

no entiendo este juego macabro en que a veces nos enfrascamos, sólo sé que disfruto mi condición de mujer y disfruto la fortuna de tener una serie de hombres a mi alrededor que no me hacen sentir que soy menos, más o distinta por mi mera condición de género. en esta vida juego muchos papeles, algunos más divertidos que otros, pero hago justo eso jugar, con toda la seriedad que amerita un juego como el de vivir, sin importar si quienes juegan conmigo son hombres o mujeres.

lunes, 28 de diciembre de 2015

2015-2016

Este año, a diferencia de los anteriores, escribo la última entrada unos días antes del 31, el año no cierra bien y por primera vez en 18 años deberé regresar un tiempo a la casa materna.

Estaré algunos días incomunicada, en lo que hago movimientos y me conecto por allá.

Un año termina y otro empieza, en este momento sólo puedo brindar por ser y estar...


jueves, 3 de diciembre de 2015

nostalgia

hace tantos años que no me quedaba despierta por nada... el frío de hoy me cala los huesos y un poco el alma, pensé que esta sensación no volvería a filtrarse en mí, sin motivo y sin aviso, pero aquí está, como quien vuelve a casa y se instala cómodamente sin preguntar siquiera si puede entrar.

a punto de dar las cuatro de la mañana y no se escucha más sonido que mis dedos sobre el teclado.

releí viejas entradas de mis blogs, exploré fotografías propias y ajenas del facebook, rescaté un texto y lo copié en la página de word para iniciar un proyecto... actividades desordenadas que no me llevan a ningún lado, una forma de que mi cerebro trate de ubicar la razón de esta invasiva presencia de la nostalgia.

debo reconocer que es mi sello, de una manera extraña la nostalgia me equilibra, no permite que esté muy arriba ni muy abajo con mis emociones, pero incomoda un poco, huele a tristeza, a ausencias, a deseos y tal vez un poco a esperanza.

no sé si es el mes o tal vez un aviso de que el invierno casi llega, con vientos helados y un sol quemando sin piedad...