jueves, 18 de junio de 2015

Vuelcos de la vida

Hace casi un año que no escribo, supongo que es una extraña combinación entre rutina, aburrimiento y aceptación que de repente se instalan en la vida...

En el mes de mayo salí de la empresa donde laboré durante tres años, no fue una salida voluntaria ni amable, pero esa sacudida me ayudó a darme cuenta que los proyectos a mediano plazo se convertían
en proyectos a largo plazo, porque no había una motivación real para echarlos a andar.

Es claro que mi principal sustento es la edición, pero durante casi tres años me he involucrando en el mundo canino, así que el paso ahora es darle forma a una estética canina y venta de accesorios; espero iniciar el 2016 con un nuevo negocio.

Por otra parte, creo que ha llegado el momento de tener un nuevo compañero de vida, alguien dispuesto a andar un camino juntos, así que me lanzo a la aventura de intentarlo, no sé si resultará o no, el tiempo lo dirá, pero como experiencia está resultando divertida, enriquecedora y a veces un poco frustrante, por qué no decirlo... pero a fin de cuentas somos dos mundos tratando de vincularse, dos cerebros y dos corazones tratando de empatar, ya les contaré cómo nos va.

En este momento podría asegurar que mi vida tiene un equilibrio, falta terminar de organizar los tiempos que siempre son difíciles cuando uno trabaja por su cuenta, así como el plan de financiamiento para el negocio, pero las cosas marchan, mejor de lo que hubiera imaginado...

2 comentarios:

Franklin Farell dijo...

Aléjate del gringo de un solo ojo, amiga. Hazme caso por favor. Aunque sea italiano, o suizo, o justamente porque lo es, me da mala espina. Tú llevas 3 años en esto, yo un chorro de tiempo que ya no sé cómo contar.

aus dijo...

Querido Fran, un gusto leerte, aunque no entiendo tu comentario; abrazo.