viernes, 28 de noviembre de 2008

"seguridad"

vivimos en un país algo paranoico, nos sentimos asediados por ladrones y secuestradores, gritamos exigiendo que se cumpla le ley, que hagan justicia, que impongan la pena de muerte a los violadores, que las autoridades hagan algo, porque es "su" responsabilidad.

pero cuántos de nosotros estamos dispuestos a ser recíprocos, a respetar ya no sólo las leyes, sino algunas reglas de urbanidad y convivencia mínimas; supongo que no es nuestra obligación, total, si manejamos, los imprudentes son los peatones y si caminamos, los automovilistas son unos animales.


seguridad "empresarial e institucional"


durante años he visto como las empresas y las instituciones intentan construir cierto orden cuando reciben múltiples visitantes: te registras en una libreta, poniendo la fecha, tu nombre, de dónde vienes, a quién visitas, para qué...; dejas una identificación; recibes un collar... digo, un gafete que le dice a todo el mundo que no trabajas ahí, que estás de paso; abres la mochila o el portafolio mostrando que no tienes oculta un arma o una bomba; y al fin, puedes pasar (si no es que tienes que esperar en recepción a que alguien te conduzca por los pasillos, no sea que te escapes y todo lo anterior sea una mentira en un intento por... por... fingir que perteneces a un lugar al que no perteces?).

cuando sales, sólo abres la puerta, regresas el gafete y recoges tu identificación (no importa si llevas una computadora en la mochila con la que no entraste o si has robado carteras y los papeles que llenaban el portafolios ahora están un bote de basura para hacer espacio al botín), ya no les importas, sólo te escupen a la calle, a donde pertenes.

estas medidas de "seguridad" van cambiando, los polis se confían, dejan pasar algunos detalles, total, cada semana te ven entrar y nunca has traido un arma en la mochila, ¿para que revisarte?, hasta que algo se pierde o algún ejecutivo se da cuenta y manda poner orden.

eso, si no te pones como loco porque ¿cómo se atreven a revisarte la mochila?, ¿con quién creen que están tratando? ciertamente no lo saben, pero si en la cara se te ve lo decente y buena persona.

total, que es un cuento de nunca acabar...

seguridad en la calle: gruyeros, patrulleros y policletos

hoy, viernes de quincena, último día hábil del mes de noviembre, los cajeros de los bancos llenos desde temprana hora y yo, formada frente a una sucursal diez minutos antes de que abrieran para evitar las multitudes, porque algunos aguinaldos se han pagado, la gente ya está entrando en la maravillosa época navideña en la que hay que comprar los regalos para la familia y pasar sobre los que transitan por la tienda, porque tengo mucha prisa y me vale madres que tú también quieras pasar...

entre todo esto, un taxista decide pasar a sacar dinero del cajero, así que se estaciona en una esquina, sobre las líneas peatonales y frente a una rampa, pero sólo es un "momentito", total, está en el cajero a unos cuantos pasos.

llega una grúa, pregunta de quién es el taxi y procede a engancharlo, el taxista corre gritando: "no manches, si nomás fui al cajero", el gruyero con toda la paciencia y decencia del mundo le pregunta: ¿cómo dijo?, no lo escuché...

el taxista, desorientado, trata de "razonar", de salvarse pues, de que no se lleven al carro al corralón; pero el policía le da una cátedra de cumplimiento de la ley:
"no me diga que no había dónde estacionarse, hay lugar allá enfrente y en la calle de allá, pero estamos acostumbrados a hacer lo que queremos, está mal estacionado y tiene que pagar la multa o me llevo el carro, no se puede estacionar así como así sobre las líneas peatonales y tapar una rampa."

el taxista, entre enojado y apenado pregunta cuánto es de multa, y obtiene una respuesta rápida y clara, 5 salarios mínimos que corresponden más o menos..., pero si la pagas de inmediato tienes el 50% de descuento y son como ciento y tantos pesos. después de entregar sus papeles, pagar la multa y ver que bajen su carro; el taxista se sube maldiciendo y va a buscar dónde estacionarse.

entretanto, cuando la grúa arranca, un patrullero se estaciona del otro lado del camellón, en sentido contrario y sobre las líneas peatonales. los polis van a comerse un tamal con atole, y comentan divertidos la escena del taxista y la grúa.

por la noche, parada frente a mi antiguo departamento, esperando a que mi excasera baje por un documento que debo entregarle, vislumbro una sombra oculta por los setos al final del edificio; cuando adivino de qué se trata, no sé cómo sentirme: un "policleto" no llega al cuartel para ocupar el cuarto de baño y decide "regar" las plantitas... falta administrativa que implicaría algunas horas de cárcel,claro, sino eres policía.

¿responsabilidad?

en palabras de un gran porcentaje de ciudadanos "¿modelo?" de nuestro país, más específicamente de nuestra ciudad, vivimos en un país inseguro y corrupto, por culpa de los gobernantes, de las autoridades y de los policías... y yo, como cada día escucho una queja, prefiero dejar que las palabras traspasen mis oídos, no vale la pena enojarse con aquellos que no entienden que uno es el principio de todo.

no soy una ciudadana modelo, sólo procuro ser respetuosa del orden, detrás de un volante y abajo de un carro, trato de asumir algunas responsabilidades y no acostumbro culpar a los gobernantes de todo; asumo a la ciudad en la que vivo, con su cielo y con su infierno; no sé cuál es la solución a los problemas, no tengo la respuesta, pero hay que vivir, con precaución, pero sin tanta paranoia, no creo enla bondad del ser humano, tampoco en la pena de muerte; no voy por la calle confiando en cada persona, pero no podemos partir de la desconfianza absoluta; estamos en el mismo barco, así que hay que asumir lo poco que puede uno asumir y dejar las pendejadas de lado...

3 comentarios:

amor dijo...

me encanta tu actitud sana del final, el punto justo, vivamos y hagámoslo en lo posible sin herir y sin ser heridos

y mi abrazo, ¿lo tienes?

s

Diana dijo...

No podría estar más de acuerdo. Ojalá más personas pensaran así, la vida sería mas sencilla para todos. Un abrazo!

aus dijo...

Santiago, es lo menos que podemos hacer, transferir siempre las responsabilidades no conduce a nada; un beso.

Diana, un gusto verte por acá, y sí, sería más fácil. Un abrazo.