martes, 17 de noviembre de 2009

los niños crecen

irremediablemente, recuerdo que cuando empecé a tener sobrinos la idea no me era muy agradable, por supuesto, yo tenía 12 años y esos pequeños entes me estaban robando a "mis" hermanos y el lugar privilegiado que ocupaba en casa.

poco a poco la dinámica cambió, ellos se convirtieron en el eje de mi vida en algunos aspectos, para ellos creo que yo representaba una especie de "igual", con las posibilidades de un adulto (economía, poder de decisión, libertad de movimiento) sin toda la rigidez que suponía ser adulto, mis ideas y la forma en que veía la vida no tenía que ver en nada con sus papás.

por supuesto, el tiempo y mi carácter me empujaron lejos de algunos de ellos; hace un par de días me cayó de golpe la imagen de cuánto han crecido y me llena de orgullo saber que me buscan, que me añaden a sus páginas y que me ven como alguien con quien charlar y compartir ideas.

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