viernes, 19 de febrero de 2010

manías

he descubierto que estoy plagada de pequeñas manías o tendencias extrañas, supongo que todos las tenemos, pero me da risa descubrir algunas de las que ya ni siquiera me percato.

  • cuando sirvo de comer no puedo utilizar la cuchara del guisado para los frijoles o para el arroz, no importa que vayan servidos en el mismo plato; simplemente, tengo que servir cada platillo con un utensilio distinto.

  •  el café se sirve caliente, no importa si me lo voy a tomar en dos horas con cubitos de hielo, debe estar caliente en principio.

  • odio la sensación del agua corriendo por mis antebrazos, así que después de lavarme las manos en un restaurante, odio tener que levantarlas para tomar el papel para secarlas... porque el agua escurre irremediablemente.

  • conozco la ciudad y sus alrededores, así como las rutas para llegar de un punto a otro, ya sea en automóvil o en transporte público; pero si soy yo quien tiene que llegar a algún lugar, corro riesgo de perderme, si voy dirigiendo a quién maneja, peor aún; en ocasiones aparecen rejas que no estaban ahí un día antes, ¿verdad?

  • cuando alguien pregunta algo, cualquier cosa, y no lo sé, tecleo de inmediato en "san google" para hallar la respuesta; en realidad no importa si me lo preguntaron a mí o lo leí en un blog, es suficiente con que alguien exponga una duda y yo no tenga la respuesta, para que el impulso de investigación surja.

  • no me gusta llegar tarde a los compromisos, pero me gusta menos llegar temprano y tener que esperar a que llegue el resto :S

  • generalmente tengo bloqueadas las bocinas de mi computadora, no me gustan los "ruiditos" cuando se abre o cierra un programa, a messenger le deshabilité los sonitos, así que sólo las ocupo cuando escucho música, veo una película o tengouna conversación.

  • y esta última no es manía, pero si un hecho contundente, en fechas recientes mi ortografía falla, parece que entre más leo y corrijo estilo, más olvido la manera correcta de escribir; lo bueno es que a la mano siempre hay un diccionario que me saque de dudas, alguien dispuesto a señalar el error o amigos amables que obvian los gazapos.
creo que entre manías, las mías no resultan insalvables, en ocasiones incluso son imperceptibles. ¿cuáles son las tuyas?


2 comentarios:

Gabriel Bevilaqua dijo...

Aus, pero ¿hay alguien que no tenga sus pequeñas manías? Lo dudo. Aún así, pienso que no todas las que cuentas son manías: la de la ciudad y el despiste no lo es y la de la ortografía, por ejemplo, tampoco. Sí lo son la de las cucharas y la de google -y sólo si buscas todo aunque no te interese-.

En cuanto a las mías tenía una que logre desterrar: la de ponerle sal a la comida antes de haberla probado... ahora le pongo la misma cantidad de antes pero sólo después de cumplir con un bocado... jeje, así nadie se me queja ;)

Saludos.

aus dijo...

Gabriel, ciertamente, todos tienen sus manías y también tienes razón en las que enuncié que no son manías, pero no sé cómo llamarles.

Tu manía no ha desaparecido, sólo haces trampa :P

un abrazo