jueves, 18 de marzo de 2010

Viaje 1. El plan

con dos años de arraigo en la ciudad y una mala racha económica que parece no terminar, se me presenta la oportunidad de viajar a mérida, yucatán; cuando lo supe, pensé que mi compañero de juegos podría acompañarme, al final las situaciones no se acomodaron y sólo viajo yo.

aun hoy no sé con certeza dónde me hospedaré, llevo dos días dándole vueltas al asunto; mañana decidiré. este viaje se presenta cómo un pequeño escape de todo, me voy el viernes hacia el medio día y regreso el domingo por la noche, pocos días, mucha distancia, una oportunidad de reaprenderme y reaprehenderme.

tengo ganas de muchas cosas, pero creo que dejaré de pensar: el plan es no tener plan... veremos qué resulta.




Imagen: Panorámica de Mérida en 1935, tomada de http://nadal1.wordpress.com/las-postales-de-mi-abuelo-ii-my-grandfather%E2%80%99s-postcards-ii/

2 comentarios:

noemi dijo...

En mi caso personal, Au, no existe mejor solución a la opresión que salir de viaje, sobre todo sin tener plan, ir sólo y a la deriva. Me parece de los placeres mas inefables.
Disfruta.

Mond dijo...

Lo mismo que dice Noemí, solo y a la deriva... es una delicia, es un elíxir, es desintoxicante...

Difruta :)