domingo, 10 de junio de 2012

a la distancia

tomada de: haydeetrujillo.blogspot.mx

Los últimos meses han sido agotadores, retomar la vida en solitario ha sido tan satisfactorio como complicado.
Mi deuda eterna con las nenas perrunas: me falta tiempo y energía para estar con ellas, para atenderlas; pero la vamos librando.

Mi deuda eterna conmigo: me falta tiempo y energía para todas las cosas que quiero y debo hacer.

Pero la otra cara de la moneda es que las nenas tienen una tranquilidad distinta, se me complican las salidas, se me complica el horario y tengo que pedir algo de apoyo de vez en cuando, pero la verdadera responsabilidad es sólo mía.

En cuanto a mí, duermo más tranquila, vivo a mi paso o al que intento sea mi paso.

Estoy recobrando espacios, trato de recobrar querencias, trato de administrar tiempo y economías; a veces siento demasiada presión, pero así ha sido mi vida siempre, sólo trato de no exigirme más de lo que debo.

El cambio de trabajo ha sido maravilloso, la carga es mayor, la responsabilidad es mayor, el compromiso es mayor; pero tengo libertad de acción y decisión, cuento con la confianza de quien me contrató y aunque han sido dos meses muy complicados, creo que en un par de semanas las cosas marcharán con más orden y control.

A la distancia me siento bien con todo lo que ha ocurrido, a la distancia sé que tengo mi ritmo y mi forma de ver la vida, tan distinta e incomprensible para el mundo, pero mía...

1 comentario:

MauVenom dijo...

Y yo aquí mirando al horizonte con mil preguntas.

Es tiempo de decidir cosas... será que finalmente nos volvimos adultos... o que se acaba el tiempo ... o que, de plano no hemos aprendido nada.

-suspiro-